Criadoras de cuyes de Quiñer planean crear empresa para impulsar su negocio

Rufina Cáceres, miembro de la Asociación Virgen Purificada de Quiñer.

Quiñer es una comunidad del distrito de Huancarani, provincia de Paucartambo, Cusco.

Rufina Cáceres, miembro de la Asociación Virgen Purificada de Quiñer, es una agrupación de mujeres que pasaron de la crianza de cuyes de autoconsumo a venderlos en los restaurantes de la capital imperial de Cusco y ahora quieren crear una empresa para impulsar su negocio a fin de darles lo mejor a sus hijos.

Las criadoras de esta asociación recibieron el apoyo de Plan International, organización de desarrollo comunitario centrado en la niñez y que trabajó el proyecto Gobernanza Alimentaria desde el año 2014 y a la fecha ya se observan los resultados. Este proyecto fue financiado por la Delegación de la Unión Europea en Perú.

empreNDE.pe conversó con Rufina Cáceres para conocer acerca de la mejora de la calidad de vida de las familias de Quiñer a través de la crianza de cuyes.

ENTREVISTA

¿Cómo era antes la situación de vida en Quiñer?

Antes dependíamos de nuestros esposos y las voces de las mujeres no eran escuchadas por las autoridades, mucho menos nuestros reclamos. Éramos marginadas pero cuando vinieron los ingenieros de Plan Internacional nos han dado capacitaciones y fomentaban la participación de cada socia para poder enfrentar nuestros miedos y salir así a una oficina (de las autoridades locales).

¿Desde cuándo se dedican a la crianza de cuyes?

Siempre criábamos cuyes pero no en la cantidad y calidad que ahora podemos vender. Desde el 2014 comenzamos a trabajar con Plan Internacional que nos apoyó con la crianza del cuy, ahora vendemos la carne de cuy en carcasas, listos para el horno.

¿Cuántos cuyes producen para vender?

Cada socia produce y vende 30 cuyes, algunas 50, las mamás de mayor edad tienen entre 100 y 150 cuyes, y hay otras que poseen entre 300 a 400 y así solventan sus gastos.

¿Quiénes son sus principales clientes?

Los restaurantes de Cusco nos llaman para pedir 100, 150 cuyes pelados y los llevamos a Cusco. También vendemos a los consumidores locales. Los ingenieros de Plan Internacional llegaron a Quiñer para apoyarnos, desde mediados del año 2016 nos ayudaron a contactar con los compradores.

¿Y cómo piensan buscar nuevos clientes o exportar sus cuyes?

Necesitamos un mercado que nos pueda comprar con precio justo porque a veces invertimos mucho en el cuy y según eso queremos que nos genere ganancias, por eso pensamos formar una micro o pequeña empresa no de pocas sino bastantes mujeres para poder salir a vender más y nuestros hijos sean mejores que nosotros. Nuestra meta es formar una microempresa y queremos lograrlo.

Rufina Cáceres explica a Stefaan Pauwels, jefe de Cooperación de la Delegación de la Unión Europea en Perú, sobre el impacto del apoyo de Plan International en la crianza de cuyes.

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